Ayer comenzó la instalación de 35 nuevas islas de separación de residuos, integradas por tres contenedores en el marco del plan "Separe". Piensan habilitar 140 más hasta marzo. La perspectiva es llegar al 2012 con unas 530 para cubrir el 100 por ciento de la ciudad.
Tras la instalación de las primeras islas, de noviembre a diciembre de 2010 prácticamente se ha duplicado la cantidad de materiales recuperados, lo que da cuenta de una creciente adhesión y compromiso ciudadano con esta opción de separación de residuos, que se complementa con otras dos: el servicio puerta a puerta con el que cuentan algunos barrios, y los centros de recepción en más de 200 instituciones.
Los secretarios de Servicios Públicos y Medio Ambiente, Gustavo Leone, y de Gobierno, Fernando Asegurado, acompañados por un grupo de funcionarios y vecinos recorrieron la zona de avenida San Martín al 4200, en el distrito Sur, donde estará emplazada una de las nuevas 35 islas de separación de residuos en la vía pública que el municipio instalará durante los próximos siete días en distintas zonas de la ciudad, en el marco del programa de higiene urbana Separe. Las flamantes islas, que se sumarán a otras 35 colocadas en el pasado mes de noviembre, están conformadas del mismo modo por dos contenedores para residuos reciclables (uno gris para papel y cartón y otro naranja para botellas plásticas y envases metálicos) junto a uno común de residuos domiciliarios.
El encuentro de funcionarios se produjo pasadas las 11, en el lugar donde ya se exhiben los flamantes contenedores y donde un grupo de divulgadores del programa Separe se encargaron de explicar a los vecinos la funcionalidad de la isla.
“Estamos cumpliendo con el compromiso asumido a fin del año pasado” dijo Leone para referirse a la instalación de los nuevos dispositivos y adelantó que, por medio de una licitación que actualmente está en curso, en marzo próximo se van a instalar unas 140 islas más repartidas en todos los distritos.
Consultado sobre el saldo de la experiencia y la recepción de esta iniciativa por parte de la población, el funcionario aseguró que es “altamente positivo porque la gente adhiere al sistema, y mayoritariamente se comprendió la lógica de uso y de separación de los residuos”. Además, agregó, “se percibe la evolución diariamente y es importante el volumen de material que posteriormente se destina a un interesante proceso de reutilización”. De hecho, según datos aportados desde la Secretaría, a poco más de un mes de iniciado este inédito método de separación el balance se presenta positivo, ya que de noviembre a diciembre se ha duplicado el volumen de los materiales recuperados. Además, la calidad de tales residuos es óptima en el sentido de que se reduce la cantidad de “rechazos” (son aquellos residuos que no se categorizan como reciclables) por parte de las cooperativas que recuperan estos materiales. En números, se recuperaron unas 120.000 botellas de plástico, por ejemplo.
Con todo, en relación al reciclado, Leone enfatizó que el contenedor más utilizado es el de papeles y cartones, debido a la posibilidad que brinda a los recolectores informales de encontrar en ellos los materiales que les sirven de sustento; en cuanto al de envases, contó que “siempre está lleno”, que se hace una recolección semanal y que los mismos son entregados a una cooperativa que fue debidamente equipada por la Municipalidad para que produzcan bolsas de polietileno que son reutilizadas en el sistema de recolección.
El funcionario también aseguró que se van a seguir instalando islas “gradualmente en toda la ciudad” pero “siempre empezando por las áreas que abarca el SUMAR” donde hay contenedores metálicos, y que a partir de la nueva licitación de higiene urbana “que está próxima a lanzarse” se va a avanzar sostenidamente también en el 2012 para cubrir el 100 por ciento de la ciudad con 530 islas.
LA ESTRATEGIA DE SEPARACIÓN
Esta iniciativa de higiene urbana, inédita en el país, se complementa con otras dos modalidades implementadas a través del Programa Separe: recolección diferenciada puerta a puerta –alternativa ya disponible en unos diez barrios ubicados en las zonas sur y norte de Rosario–, y los centros de recepción en instituciones, que en el mes de diciembre pasado llegaron a 200.
Los contenedores de color gris tienen una boca de tipo rectangular, y se utilizan para papel y cartón limpios (hojas de carpetas, cuadernos, guías telefónicas, diarios, revistas, volantes, tarjetas de transporte, folletos; cajas de todo tipo, cartón corrugado, cartulinas, entre otros); no deben colocarse en ellos papeles plastificados, envoltorios de golosinas, papel de cocina, pañuelos descartables, servilletas, cajas sucias con restos de alimentos, bandejas de telgopor.
En el caso del naranja, que posee dos ranuras circulares, deben disponerse allí las botellas plásticas y envases metálicos limpios (botellas de gaseosa/agua mineral; envases de champú, enjuagues, cremas; latas de hojalata, aluminio, aerosoles). No deben colocarse en ellos envases sucios con restos de alimentos, latas con restos de pinturas o tóxicos, pilas o baterías, papel aluminio, residuos electrónicos.
La estrategia establecida en el programa Separe establece que la colocación de las islas se realiza a una distancia de entre 3 y 5 cuadras, y están ubicadas en algunos corredores que actualmente administra el Ente de Higiene Urbana Municipal Sumar.
Con esta nueva disposición, se aumentó el número de islas a 70 y se prevé que durante el corriente año serán colocadas 140, brindando así cobertura a 500.000 vecinos.
La modalidad de islas permite una mayor eficiencia en los circuitos de recolección, lo que posibilita hacer más efectivas y sencillas las etapas posteriores de tratamiento, amén de mejorar las condiciones de trabajo de quienes clasifican los mismos, al manipular elementos más limpios.
La estrategia elegida por el municipio, también utilizada en varias ciudades del mundo, permite la obtención de materiales reciclables de muy buena calidad, lo cual representa el mayor valor agregado de la modalidad.
Los materiales recolectados son clasificados en una planta ubicada en la zona sur operada por emprendimientos sociales. El producto de la recolección se orienta así a sectores sociales que viven de este tipo de productos reciclables. Los residuos constituyen una fuente de ingresos para éste y otro tipo de iniciativas, los cuales están cimentados en los principios de la solidaridad, la cooperación y la economía solidaria.
Las islas instaladas en el primer lote están en Pellegrini al 200, 700, 1300 y 1900; Mendoza al 1300 y al 200; Buenos Aires al 1100 y al 600; Paraguay al 100 y al 700; Moreno al 1200, 600 y 200; Tucumán al 1200, Oroño al 2800, 3400 y 2900; Pellegrini al 2500, 3300 y 3700; Mendoza al 2500; Güemes al 2400; Tucumán al 2500; Córdoba al 2400 y 3000; Eva Perón al 5700, 7100, 7500 y 5200, y avenida Alberdi al 100, 900 y 500.
LAS TRES ALTERNATIVAS DEL "SEPARE"
Con el lanzamiento de las islas se ponen a disposición de los rosarinos tres alternativas para adherirse al Programa Separe, que se complementan para adaptarse a las distintas realidades sociales y de infraestructura de la ciudad de manera de seguir sumando servicios de disposición inicial diferenciada para distintos sectores de la población.
Las restantes vías de separación son los Centros de Recepción en instituciones y el servicio de recolección diferenciada puerta a puerta.
Los primeros consisten en la instalación de contenedores color naranja en el interior de instituciones y comercios que voluntariamente, abren sus puertas para que los vecinos depositen materiales reciclables (papel, cartón, botellas plásticas y envases metálicos limpios). La ubicación de los contenedores en instituciones –clubes, vecinales, empresas- forma parte de las políticas participativas que lleva adelante el municipio, y permite involucrar a todos los sectores de la sociedad, evitando el vandalismo y mala utilización que suelen sufrir los contenedores instalados en la vía pública.
Esta vía ha funcionado de muy buena manera y fue in crescendo durante 2010: de 106 centros de recepción que había en junio se pasó a 155 en septiembre, y a 200 al concluir el año. También creció un 280% la cantidad de kilos recuperados en el primer período consignado. El objetivo es llegar a 250 centros de recepción para diciembre de 2011, lo cual brindaría cobertura a 325.000 personas.
En tanto, el servicio puerta a puerta consiste en un régimen de recolección especial, con frecuencia semanal, en el que el vecino entrega los residuos reciclables (papel, cartón, botellas plásticas y envases metálicos limpios). La recolección se realiza en horario matutino, los adherentes al sistema dejan sus bolsas en el receso de jardín o rejas de sus domicilios, o aguardan que el recolector toque timbre.
Actualmente, esta modalidad cubre unos diez barrios ubicados en las zonas sur y norte de Rosario, y la proyección es ampliar la cantidad de zonas para 2011, y así llegar a una cobertura aproximada de 150.000 vecinos.
La proyección, entonces, es poder complementar las distintas estrategias para que cada rosarino tenga la posibilidad de acercar sus materiales reciclables a través de alguna de la modalidad que le sea más accesible. Se proyecta que para el año 2012, el 100% de la población tenga alguna cobertura disponible.
En tanto, para el tratamiento de los residuos orgánicos, el municipio gestionó exitosamente ante el Banco Mundial el financiamiento para la construcción de una planta de compostaje en el predio de Bella Vista, con capacidad para procesar unas 250 toneladas diarias. En estos momentos, la Secretaría de Ambiente de la Nación se encuentra armando los pliegos para el llamado a licitación, que se realizará en 2011.
Esta planta, que será la primera de su tipo en el país, permitirá alcanzar las metas de la Ordenanza Basura Cero, ya que la fracción orgánica constituye el 50% de la basura que genera la ciudad. Sin su tratamiento, no es posible alcanzar los objetivos de la citada normativa.